¿Fiesta de casamiento con o sin niños?

¿Fiesta de casamiento con o sin niños?

Armar la lista de invitados a la fiesta de casamiento es uno de los desafíos más difíciles con los que tienen que lidiar los novios al organizar su boda. Más allá de que tengan ganas de compartir ese ansiado momento con todos sus seres queridos, muchas veces el espacio o el presupuesto no acompañan y se ven obligados a poner un límite de tarjetas, corriendo el riesgo de que alguien se ofenda por no recibir la invitación.
Una de las decisiones más complicadas que hay que tomar en esta instancia es cómo proceder con respecto a la columna de pequeños invitaditos que se va confeccionando a medida que se agregan los adultos, ya que hay novios que adoran la idea de que haya niños correteando por todos lados en su fiesta pero también quienes sostienen que este tipo de eventos es sólo para mayores.

Si bien el criterio más recomendado para evitar discrepancias es que cada pareja decida si va a concurrir con o sin hijos, la tendencia a cursar invitaciones sólo para adultos va ganando fuerzas.

La propuesta suma amantes y detractores, están quienes consideran que es una ofensa no incluir a sus hijos en el evento o se desesperan porque no tienen con quien dejarlos para poder ir y quienes aprovechan para disfrutar de la fiesta sin estar corriendo atrás de los chicos toda la noche o preocupados porque estén incómodos, aburridos o con sueño.

Si se elige esta modalidad, es importante que los novios sean firmes en su decisión y sólo hagan una excepción con los menores de 6 meses y los niños más cercanos a la familia, los sobrinos por ejemplo, para que no haya conflictos. Todos entenderán que no se puede dejar afuera de la fiesta a un bebé que hay que amamantar y a los hijos de los hermanos pero puede no caerle bien a muchas personas, que tuvieron que ingeniárselas para dejar a los chicos con alguien, ver que otros niños están presentes en la fiesta.

Y también como invitados es fundamental respetar la decisión de los novios y no generar una situación desagradable en un momento que tiene que ser de festejos y celebraciones. De no estar de acuerdo con la disposición, la opción acertada será no concurrir a la boda y quedarse en casa con los chicos, no enojarse ni mucho menos llegar al salón con cochecito, chupete y mamadera.

En el otro extremo están las parejas que incluyen a los más chicos en la lista sin titubeos, en muchos casos porque son los propios novios quienes tienen hijos. Lo ideal en estos casos es contratar personal idóneo para que entretenga y cuide a los chicos y pensar en diferentes opciones para que se diviertan a lo grande y sean también participes del evento.
En un lugar tan alejado del bullicio como cercano a los padres se puede reservar un espacio sólo para chicos con mesitas, sillitas, juguetes, música infantil y todo lo necesario para que estén cómodos. Teniendo en cuenta la edad de los invitaditos se pueden organizar distintas actividades, desde una plaza blanda para los bebés hasta espacios para dibujar, bailar o sacarse fotos disfrazados de novios. También se les puede dar una cajita personalizada con un burbujero y elementos artísticos como plastilina, tizas y crayones y disponer pizarrones y hojas en blanco para que puedan crear. Otra linda idea es armar un rincón con almohadones y frazaditas en el que puedan escuchar un cuento, ver una peli o quedarse dormidos hasta la hora de irse.

El menú también debe ser kids friendly con opciones de finger foods como sandwichitos, Frankfurt, rebozados de pollo, piononos o bocaditos, todo cortado en pequeñas porciones para que ellos mismos puedan servirse. De postre no pueden faltar unas divertidas paletas heladas y para la mesa dulce se puede incluir alfajores de maicena, galletas de personajes, chupetines, gomitas y demás golosinas. Para darle un toque festivo a la mesa quedan bárbaro los jugos naturales servidos en vasos transparentes con sorbetes de colores.

 

By: Lic. Romina Grines

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